Vecinos de Orriols han hecho visible su repulsa ante la defensa de los condenados por la violación a una menor que realizó en redes sociales José Manuel Bou Blanc, uno de los responsables del Casal Romeu, el local de extrema derecha abierto hace tres meses en el barrio por la organización Valentia Forum.

José Manuel Bou Blanc difundió el 16 de diciembre en su perfil de facebook un enlace a los audios filtrados de la menor, hecho que en sí puede ser constitutivo de delito, al poder considerarse“difusión no autorizada de comunicaciones personales”. Pero, además, lo acompañó de comentarios en los que manifestaba que los violadores «no han tenido un juicio justo” debido a la presión “ideológica feminista”. Aunque posteriormente eliminó el enlace a los audios, mantuvo y amplió los comentarios en los que cuestionaba la validez de la sentencia, al aseverar que la presión feminista había doblegado a la judicatura y la había sometido a sus dictados: “Los Tribunales de justicia imparciales han sido sustituidos por turbas callejeras enloquecidas”, entre otros comentarios en ese sentido.

Al día siguiente insiste en esta línea de cuestionamiento de la sentencia al compartir en facebook una imagen en la que se afirma: “Los chicos del Caso Andarina (sic), han sido condenados a 38 años de cárcel, sin pruebas de ningún tipo, ni tan siquiera sospechas,…”. Ese mismo día Valentia Forum expresa en su cuenta de Twitter “todo nuestro apoyo” a José Manuel Bou, quien “se enfrenta al linchamiento público” por sus “opiniones libres”.

Este grupo de extrema derecha ha venido haciendo publicaciones en sus redes sociales abiertamente racistas, islamofóbicas, sexistas y antifeministas, homofóbicas, así como elogios al Franquismo.

Los vecinos de Orriols se han manifestado ya en dos ocasiones por el cierre del “Casal Romeu” y afirman que lo seguirán haciendo hasta conseguirlo. El barrio de Orriols cuenta con una experiencia de convivencia intercultural muy arraigada, que permite desarrollar relaciones saludables y sentimientos de identidad comunes, entre múltiples y variadas nacionalidades y culturas. Es por ello que se oponen a que colectivos de esta índole, se establezcan en sus calles, con un discurso de corte social que enmascara su verdadera intención: generar división entre los vecinos y vecinas del barrio por cuestiones ideológicas, étnicas, diferencias culturales y de procedencia… Este es un discurso de odio claramente xenófobo, racista, machista, LGTBI+fóbico, que ataca a los derechos sociales, a los intereses de la clase obrera, a la libertad de elección y la diversidad sexual.